Definición de Laceración

Entendemos por laceración a cualquier lastimadura o lesión que se pueda provocar en la superficie del organismo humano, la piel o epidermis. Hay una enorme variedad de posibles causas de laceraciones que van desde quemaduras, cortadas, infecciones o desgarro de la piel. El tratamiento para curar este tipo de heridas varía según el caso pero en la mayoría de las situaciones requiere tiempo y paciencia para que la piel pueda volver a reconstituirse.

Laceraciones de todos los días

Las laceraciones y heridas de tipo superficial suelen ser atendidas en guardias médicas de hospitales y sanatorios ya que revisten dos características centrales: por un lado, requieren un tratamiento urgente porque pueden fácilmente infectarse o complicarse y perjudicar a los órganos internos. Por otro lado, en la mayoría de los casos son heridas leves o menores que pueden solucionarse fácilmente y que no implican tratamientos muy complejos o invasivos.

Si uno observa las causas de este tipo de heridas, notará que son lesiones de todos los días que tienen que ver más que nada con malas maniobras, accidentes domésticos o agresiones. La mayor parte de estas heridas pueden curarse con antibióticos y productos que protejan la piel de los agentes externos que puedan profundizarla o empeorar la situación.

Cómo suministrar primeros auxiliares en casos de laceraciones

Tal como se señaló, la laceración de la piel representa en la mayor parte de los casos una herida superficial. Hay algunos métodos y acciones a realizar que componen los primeros auxilios y la primer aproximación al curado de la herida. En primer lugar, se debe limpiar la herida para evitar que la misma se vea afectada por la presencia de materiales externos. Si la persona no es experta, debe esperar a que este trabajo de limpieza lo realice un especialista en el lugar o en el sitio de atención primaria.

En caso de que la lastimadura o herida se provoque por la presencia de un objeto extraño, el mismo no debe ser retirado o removido hasta que uno se encuentre en manos de un especialista. Al mismo tiempo, si hay hemorragia, se debe tratar de controlar por medios mecánicos o manuales pero nunca suministrar ningún tipo de medicamento sin autorización de médicos. Además, si la herida es en la piel, se deberá cubrir con apósitos adecuados aunque sea para protegerla del aire, polvillo, bacterias y otros agentes externos.

El uso de medicamentos, cremas y geles

Cuando hablamos de laceraciones que se dan en la superficie de la piel, hay varios elementos que pueden servir para retrotraer la herida y permitir que la piel vuelva a sus condiciones normales (o al menos lo más parecido posible).

Por lo general, se solucionan con el uso de antibióticos que controlen y eviten la posibilidad de una infección interna. Al mismo tiempo pueden suministrarse diferentes tipos de cremas y geles que son especiales para recomponer la piel ante heridas superficiales. Estos productos son muy útiles también para calmar el dolor, la irritación y la picazón que pueda sufrir la persona.

Imagen: Fotolia. wektorygrafika

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