Definición de Arrogancia

Una persona arrogante es aquella que tiene una visión desmedida de su propio ego, es decir, se coloca en un rol de superioridad respecto a los demás.

La arrogancia nace cuando no existe igualdad en las relaciones personales sino que el arrogante se sitúa en un peldaño por encima del otro. De este modo, observa sus propios derechos, pero no es una persona justa para valorar de igual modo las necesidades de los demás.

Sentimiento de superioridad

Una persona arrogante hiere los sentimientos de quien se siente minimizado en su esencia. Es decir, una persona arrogante es aquella que infravalora o ridiculiza a otra. La arrogancia nace de la actiud del egocentrismo propio de quien se cree el centro de atención.

Es una persona que considera que el mundo gira a su alrededor y olvida que cada ser humano tiene su propia historia, sus miedos y preocupaciones.

Una persona arrogante suele dar una importancia excesiva a la apariencia o al estus social. De este modo, tiende a creerse superior a los demás por el simple hecho de tener un trabajo determinado. Es alguien que confunde su posición profesional con su identidad.

Una persona arrogante es soberbia y comete actos de vanidad en donde es víctima de su propio ego. Esto lleva a la persona a la falta de empatía de no comprender la realidad del corazón ajeno. A una persona arrogante le falta mucha sensibilidad.

Por ejemplo, un actor puede ser arrogante cuando se cree más importante que los demás por su fama y no es amable con su público, es decir, no firma autógrafos. Una persona arrogante tiene una visión distorsionada de su propia excelencia personal. Es alguien que idealiza sus virtudes y es indulgente con sus defectos y errores. Sin embargo, no aplica esta misma mirada hacia los demás a los que observa en una perspectiva de inferioridad. Observa a las demás personas como menos importantes.

Sarcasmo

Alguien arrogante se comporta como si tuviese privilegios que los demás deben cumplir respecto a él. Es decir, es una persona a la que le gusta sentirse constantemente especial. Especial en el sentido de ego. Una forma habitual de arrogancia es el sacasmo hiriente por medio del que la persona expresa un mensaje que enmascara una intención distinta a la que muestra en realidad por medio de una ironía que duele.

Imagen: Fotolia. artpustovit

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