Definición de Confianza y Desconfianza

La confianza es un estado de ánimo y quien lo experimenta se siente tranquilo y seguro. Al mismo tiempo, es una convicción en la que se siente la certeza de que algo o alguien va a cumplir unas expectativas determinadas. Por lo tanto, se trata de una sensación interna con respecto al futuro.

En otras palabras, no sabemos con certeza lo que va ocurrir sobre un acontecimiento o sobre la conducta de una persona, pero tenemos confianza si tenemos la convicción interna de que el resultado final será satisfactorio para nuestros intereses.

Creer en los demás

La confianza en los otros se va construyendo poco a poco en nuestro interior. Así, si alguien satisface normalmente nuestras expectativas, tendremos fe en esa persona. Por el contrario, cuando conocemos por primera vez a alguien no sabemos si debemos confiar en esa persona o no.

En cualquier caso, la confianza implica incertidumbre y vulnerabilidad, pues esperamos que algo ocurra pero no podemos tener absoluta certeza sobre ello.

Creer en uno mismo

La autoconfianza es una aspiración que no todo el mundo consigue. La fe en uno mismo nos permite afrontar el futuro con cierta seguridad emocional. Quien no confía en sí mismo, difícilmente podrá enfrentarse a algún proyecto personal con garantías de éxito.

La fe en uno mismo no debe entenderse simplemente como un estado de ánimo positivo que ayuda a conseguir el éxito, De hecho, la autoconfianza debe basarse en dos pilares: la convicción firme sobre nuestras posibilidades y un adecuado método de actuación. Si un atleta confía en sus posibilidades, pero su método de entrenamiento es inapropiado, el resultado final no será satisfactorio.

La desconfianza patológica

Tenemos desconfianza hacia alguien o algo cuando consideramos que algo negativo va a ocurrir. La conducta de los demás o nuestra experiencia con respecto a un asunto nos empuja a tener un grado mayor o menor de confianza. Si el sentimiento de desconfianza es permanente en un individuo, se trata de una patología. En este sentido, el trastorno paranoide de la personalidad implica un recelo intenso hacia los otros.

Las personas paranoides suelen tener una autoestima baja y creen que los demás tienen planes ocultos con la intención de perjudicarles. Quien tiene esta patología considera que el mundo en general está contra él. Siente que vive en una injusticia permanente y se encuentra en un permanente estado de alerta ante las amenazas que le rodean.

Como consecuencia de su patología, el paranoide entiende que los demás le están fallando, le mienten o le van a perjudicar en cualquier momento.

Imágenes: Fotolia. AnnaElizabeth - Andrey Popov

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