Definición de Consumo Interno

En el ámbito de la macroeconomía de un país o de una región aparece el concepto de consumo interno, uno de vital importancia para entender cómo funciona la estructura productiva de dicho lugar. Puede ser definido como lo que una población compra en forma de uso propio dentro de un país. Así, se diferencia de los productos que son destinados a la aplicación externa.

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La base de todo sistema productivo

Si partimos de la noción de que cada región independiente, Estado o país debe organizar su estructura económica y productiva propia, es necesario pensar cómo esa región o país establece su arco de producción y a quién se destina el mismo. En este sentido, hay modelos económicos que han propuesto (sobre todo en países en vías de desarrollo) destinar la producción en casi su totalidad a la exportación, de acuerdo a las necesidades de los países desarrollados. Por otro lado, existen modelos económicos que nos hablan de la consolidación de un mercado interno propio en donde se coloca la producción y se retroalimenta la economía nacional.

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Cuando hablamos de retroalimentación estamos haciendo referencia a la posibilidad de los habitantes de consumir, lo cual se da a partir de la existencia de salarios fuertes y consolidados. Cuando eso está asegurado, la posibilidad de consumo es mucho más fuerte y si el mismo está orientado hacia productos industriales de tipo local, se reactiva la producción y la economía de un país entra en constante dinamismo.

La consolidación y la ruptura del mercado

Tal como se dijo, dependiendo de la política económica que busque establecer un gobierno, se puede propugnar el desarrollo del mercado de consumo interno o se puede buscar limitarlo. En el primero de los dos casos, el mismo se entiende como una manera de permitir a los sectores populares y medios el acceso a bienes otrora reservados a las clases altas, como por ejemplo los electrodomésticos, el turismo, las nuevas tecnologías, automóviles, etc. Esto es entendido en gran parte como una reivindicación de derechos para esos sectores estableciendo que el consumo es también un derecho en sí mismo.

En el segundo de los casos, la ruptura del mercado de consumo interno se da principalmente con la apertura de las importaciones y la detención de una producción local que se coloca en la misma región. Por más que parezca que sólo cambie el tipo de producto (local por extranjero), este tipo de modelo incita a que se detenga el consumo y el mismo dependa de las necesidades suntuosas de los sectores más poderosos.

Imagen Fotolia: Bobb Klissourski

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