Definición de Mística

En algunas vivencias religiosas se producen fenómenos extraños y aparentemente inexplicables desde un punto de vista racional. Cuando esto sucede se habla de algo místico. En este sentido, ciertas visiones con un componente espiritual o la experiencia del éxtasis religioso son ejemplos concretos de lo místico.

Una persona mística

En un sentido coloquial se dice que alguien es místico cuando tiene afición por cuestiones espirituales de cierta profundidad. Esta interpretación es una deformación del concepto, pues el verdadero místico es aquel individuo que a partir de su fe en Dios alcanza un estado de plenitud y de paz interior.

Una experiencia mística implica una sintonía profunda con Dios. En consecuencia, quien tiene este tipo de vivencia siente una transformación espiritual que difícilmente se puede explicar con palabras.

Los místicos suelen convertirse en guías espirituales de los creyentes, quienes les siguen como referentes religiosos para conseguir una mayor proximidad con Dios. En la literatura española hay una corriente caracterizada por el misticismo. En ella destacan las figuras de Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.

La mística no es exclusiva del cristianismo, pues también existe una mística oriental. En este sentido, en el budismo y en el tantrismo el individuo pretende alcanzar una divinización de su espíritu y una fusión con la naturaleza en su conjunto. Si bien los planteamientos de una y otra mística son diferentes, en ambos casos se experimenta un estado de plenitud y de paz interior.

Los fenómenos místicos y la interpretación de la psiquiatría

Desde el punto de vista del cristianismo, las experiencias místicas son una realidad incuestionable y ponen de manifiesto la conexión espiritual entre los hombres y Dios. Sin embargo, para la psiquiatría estos fenómenos deben ser analizados no desde un enfoque religioso sino desde parámetros estrictamente biológicos. Así, para algunos psiquiatras las vivencias místicas se explican por la activación exagerada de las neuronas. Dicha activación es conocida con el nombre de hiperia.

Como consecuencia de la hiperia las personas sienten una alteración de su conciencia y pueden llegar a tener alucinaciones, supuestas intuiciones espirituales y una percepción interior semejante al poder de la telepatía. Las personas con esta tendencia pueden ser muy creativas e innovadoras.

Imagen: Fotolia. Maksim Smeljov

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