Definición de Obsesión

La esencia del pensamiento es intencional, es decir, como bien explicó Tomás de Aquino el pensamiento remite a un objeto exterior o a una situación concreta. Por ejemplo, el pensamiento de "mesa" remite a la imagen real de una mesa.

Sin embargo, existe un momento en el que el pensamiento deja de ser intencional, para convertirse en un círculo negativo en el que la persona termina encerrada en un disco rayado de ideas que solo suman confusión: la obsesión.

Círculo de pensamientos repetidos

Una persona se obsesiona cuando sus pensamientos son circulares en torno al mismo tema, por ejemplo, el desamor. En ocasiones ocurre que cuando una persona es abandonada por otra, se queda estancada en ese rol a partir de ideas obsesivas del tipo: ¿Por qué me tiene que pasar siempre esto a mí? ¿Se ha burlado de mis sentimientos? ¡Nunca nadie me va a querer de verdad!

Ideas que pueden sumarse en una lista interminable y que si observas tienen una característica común: la negatividad y el dramatismo. De este modo, la obsesión da lugar a una realidad paralela. En el plano real, la vida avanza, el tiempo pasa y las circunstancias cambian.

Sin embargo, en el plano mental de la obsesión, la realidad sigue girando en torno a un mismo punto que se nutre de pensamientos repetidos que se convierten en un veneno emocional en la vida del protagonista. Producen baja autoestima, resentimiento e incluso, ideas de venganza.

La persona que sufre una obsesión se queda estancada en cómo cree que son las cosas pero no da un paso más allá para acabar con esos pensamientos y comprender cómo son los hechos en realidad.

La obsesión es dañina puesto que roba gran parte del tiempo mental del protagonista. Es decir, la obsesión es como una adicción psicológica. ¿En qué sentido?

La persona que sufre una obsesión amorosa tiene dificultades para desconectar de estas ideas incluso durante el tiempo de trabajo o cuando está con sus amigos. Una persona tiene el poder de estar presencialmente en un lugar, sin embargo, su mente está en otro totalmente distinto. Este es un ejemplo de obsesión.

Cómo salir de la obsesión

La persona que sufre una obsesión debe darse cuenta, es decir, tomar conciencia de cómo los pensamientos producen sentimientos y acciones. Por esta razón, para generar un cambio en el estado de ánimo es fundamental hacer un cambio en el tipo de pensamiento.

Por otra parte, en ocasiones, puede ser necesario pedir ayuda psicológica cuando la persona siente que por sí misma no puede poner fin a ese muro de ideas automáticas que se han convertido en una especie de segunda naturaleza.

Imagen: Fotolia. Kakigori

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