Definición de la Teoría de los Dos Demonios - Origen, y Críticas

Mercedes Roch
Lic. en Historia
Anton_novik

En 1976 se instauró una dictadura militar en Argentina cuyo objetivo habría sido frenar la “amenaza” comunista impuesta por organizaciones revolucionarias de izquierda como PRT-ERP y Montoneros cuyas acciones de lucha armada habían iniciado a principios de los 70. La dictadura estableció la idea de que la aplicación de la fuerza por parte del Estado sería una respuesta necesaria para aplacar la violencia de las organizaciones armadas. Posteriormente, en 1984 durante el gobierno democrático de Alfonsín, se publicó el informe final de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), en cuyo prólogo se esbozó que durante los años 70 se habrían enfrentado dos fuerzas violentas igual de poderosas. Así se habría institucionalizado la “teoría de los dos demonios”.

El problema con esta teoría es que desliga a las fuerzas armadas de su accionar represivo y se pasa por alto los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado que incluyeron un plan sistemático de desaparición forzada de personas. En este sentido, se limita la responsabilidad de las fuerzas armadas al equiparar la violencia de las organizaciones guerrilleras con la ejercida y sistematizada por el Estado de la dictadura.

Origen y explicación de la teoría

La idea de una guerra entre dos demonios se escribió por primera vez en el prólogo del “Nunca Más”, un informe publicado en 1984 por la CONADEP en que se dejaba por sentado la desaparición de personas en la última dictadura argentina ocurrida entre 1976 y 1983. El mismo, redactado por el escritor Ernesto Sábato, expresó que:

“durante la década del 70 la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como de la extrema izquierda…”.

De esta forma, quedaban equiparadas dos prácticas diferentes: por un lado, la violencia insurgente y, por otro lado, el exterminio sistemático de personas llevado a cabo por el Estado. En otras palabras, se entendía a los años 70 dentro de un marco de guerra civil.

Si bien en la actualidad no hay consenso respecto a que la intención de Sábato haya sido instaurar la teoría de la igualdad de fuerzas entre la lucha armada y el terrorismo de Estado, o de que en el propio libro de “Nunca Más” se haya forjado la teoría que equipara la fuerza de “dos demonios”, lo cierto es que sí se trataba de una idea que circulaba en la población. Tal como señala Daniel Feierstein, este planteamiento se popularizó en los años 80 por una cuestión fundamental: la sociedad se entendía como una víctima inocente de dos fuerzas violentas y, por esa razón, no se cuestionaba su rol respecto de la dictadura.

Críticas: ¿por qué no podemos hablar de “dos demonios”?

Tanto las organizaciones de Derechos Humanos como gran parte de la población civil refutan y critican la idea de dos demonios enfrentados entre sí. El principal argumento es que no se puede equiparar la fuerza de la guerrilla argentina con el poder de un Estado el cual, además de poseer un mayor cantidad de herramientas militares, sistematizó un plan de exterminio y masacre de la población, torturó a miles de personas, y se apropió de alrededor de 500 bebés nacidos en cautiverio.

Asimismo, la dictadura contó con el apoyo de gran parte de la iglesia y de los medios hegemónicos, por lo que, además de ejercer la censura, tenía control sobre la opinión pública. Pero fundamentalmente, la dictadura formó parte del Plan Cóndor, una operación orquestada por Estados Unidos que favoreció las dictaduras en la mayoría de los países de América del Sur con el objetivo de exterminar una posible amenaza de comunismo sudamericano en un contexto de Guerra Fría. En ese sentido, si en toda Sudamérica se habían instaurado gobiernos militares de forma paralela, ¿cómo podemos hablar de una guerra civil?

Por otro lado, se entiende que no es posible hablar de dos demonios ya que la mayoría de las víctimas del terrorismo de Estado, no formaban parte organizaciones guerrilleras. Es importante destacar que varios autores coinciden en entender que la guerrilla ya estaba desarmada para el momento de la dictadura y se estima un número de guerrilleros de alrededor de 2.000. Ante esta postura, la derecha sostiene que el número de desaparecidos es exagerado y que no fueron 30.000, tal como fue establecido de forma oficial en 2006, sino que se trató de alrededor de 6.000 personas desaparecidas. El problema con este planteo es que justamente no se sabe el número exacto de detenidos desaparecidos ya que la desaparición forzada de personas fue una práctica clandestina que no dejó documentos oficiales en los que se pudiera corroborar la cantidad de víctimas, es decir que la cifra habla del propio procedimiento genocida de la dictadura.

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Referencias bibliográficas

Feierstein, Daniel Eduardo, Los dos demonios (recargados), Marea, 2018.

Informe “Nunca Más”, CONADEP, Eudeba, Buenos Aires, 1984.

Autora

Escrito por Mercedes Roch para la Edición #106 de Definición MX , en 11/2021. Mercedes es Profesora y Licenciada en Historia, egresada de la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Maestranda en Estudios Culturales Latinoamericanos. Autora de Primeras (Editorial Malisia).

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