Definición de Trastorno Bipolar

El trastorno bipolar hace referencia a un trastorno mental en el cual el paciente alterna episodios de depresión y de manía, saltando de un estado de ánimo a otro de manera brusca, afectando la sociabilidad, tanto en lo personal como en lo profesional.

Características del trastorno bipolar

Estos pacientes combinan episodios de extrema tristeza, apatía y anhedonia (más conocidos como episodios depresivos) con otros episodios de una excitabilidad, furor y alegría anómalas (más conocidos como episodios maníacos). A pesar de lo que pueda parecer, son los episodios maníacos aquellos que suponen un mayor deterioro en la vida de los pacientes y un mayor riesgo para cometer intentos de suicidio.

Clasificación del Trastorno Bipolar

Hoy en día se clasifica este trastorno en tres tipos (I, II y III) que se diferencian por el tipo, duración y alternancia de los episodios. En el tipo I, los pacientes muestran sobre todo episodios maníacos, no siendo necesario que hayan presentado episodios depresivos o habiendo presentado únicamente uno. En el tipo II, los pacientes alternan de manera casi idéntica ambos tipos de episodios. Por último, el tipo III, también conocido como trastorno bipolar geriátrico, engloba a pacientes de avanzada edad que presentan algún tipo de trastorno o demencia. De todos los tipos, el primero se considera el de menor gravedad.

Tratamiento de los TAB

El trastorno bipolar, al igual que el resto de los trastornos mentales, actualmente no tiene cura. No obstante, existen múltiples terapias farmacológicas y psicológicas que hacen la vida mucho más sencilla a todos los pacientes que padecen de TAB.

En cuanto a la farmacología, los fármacos más efectivos para tratar la TAB son los estabilizadores del ánimo, siendo el litio uno de los más utilizados. Estos medicamentos ayudan a estabilizar el ánimo de las personas y a evitar que el paciente alterne episodios con tanta frecuencia e intensidad. Además de estos fármacos, los pacientes también pueden ayudarse de los anticonvulsionantes, los antipsicóticos y los antidepresivos, dependiendo del tipo de trastorno que expresen y de la intensidad y duración de los episodios. Encontrar la medicación adecuada es tarea de médicos y pacientes y al principio puede resultar algo tedioso.

En cuanto a la psicología, muchos pacientes necesitan de una psicoterapia en combinación con los fármacos para afrontar el impacto de la noticia del diagnóstico, para reducir el riesgo de suicidio y para aprender a detectar la posible llegada de un nuevo episodio.

De la combinación de ambos tratamientos se puede conseguir mejorar la calidad de vida de muchos pacientes que padecen este trastorno.

Foto: Katarzyna Bialasiewicz. iStock

Definición Siguiente >>